Joan Miró

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El español Joan Miró asistió a la Escuela de Bellas Artes de Barcelona desde 1907 hasta 1910 y dos años más tarde continuó sus estudios en la Académie Gali. Su primera exposición individual fue organizada en Barcelona en 1918. Miró primero visito París en 1919 y se estableció allí al año siguiente, entablando contacto directo con Picasso. Mas tarde André Masson lo introdujo en los círculos surrealistas, y participó en la primera exhibición surrealista de 1925. Breton le describió en 1928 como "posiblemente el más surrealista de todos nosotros". En 1925 diseño los trajes y decorados para el ballet "Romeo el Juliette" de Diaghilev, en colaboración con Ernst, y para el ballet "Jeux d´enfants" en Monte Carlo, 1931. Más tarde se hizo cargo de varias comisiones para la ejecución de murales de gran tamaño, incluyendo los de la Feria Mundial de París en 1937,para la Universidad de Harvard en 1950, y murales cerámicos para el edificio de la UNESCO en París en 1955. Miró es también importante como artista gráfico.
Las primeras obras de Miró en Barcelona fueron influenciadas por el post-impresionismo prevaleciente, en especial por las obras de Van Gogh y más tarde de Matisse y de los cubistas. Así en Desnudo de pie, 1918, Miró combinó una estilización vigorosa de la forma derivada del cubismo con un fondo muy decorativo y similar a los de Matisse.
Los paisajes pintados en Barcelona repercuten más directamente en sus obras posteriores. En huerta con un asno 1918, cultivo una simplicidad premeditadamente primitiva y decorativa que sugiere su admiración por Henri Rousseau.
En París este estilo fue modificado por su Admiración hacia el dadaismo y por su afinidad con las ideas del surrealismo. Del realismo ingenuo y simple de sus pinturas de Barcelona, trabajó hacia una mezcla cada vez mas caprichosa de formas abstractas reales y fantásticas, como en La granja, Montroig, Barcelona, 1921-1922. 
Experimentando aún mas con el concepto "automatismo" psíquico que fue el grito de batalla de Breton durante la primera fase del surrealismo, Miró produjo una serie de obras casi abstractas en la que una composición de formas arbitrariamente distribuidas era sutilmente transformada para contener ambiguas referencias figurativas, como en Caballo de circo, 1927. 
Alrededor de 1935, las pinturas de Miró adquirieron un carácter más sombrío y agresivo (son conocidas como sus "peintures sauvages" que probablemente reflejaron su inquietud frente a la amenaza del fascismo en España. Sus colores se hicieron violentos y de tonalidad oscura, y las formas alegres de sus pinturas previas se convirtieron en monstruos grotescos de dientes afilados y miembros provistos de garras. Para El segador (ahora perdido), pintado para el pabellón español de la Feria Mundial de París en 1937, Miró usó la imagen del típico labrador catalán, el característico gorro frigio (barretina) como punto de partida, mostrándole con un rostro picudo y manos en forma de garras alzadas al cielo en desafío. En un bodegón más realista del mismo año Bodegón con zapato viejo Miró pintó las primeras necesidades de la vida comida, bebida y vestido en un estado de desintegración.
Alrededor de 1945 y de 1955, Miró experimentó con la cerámica, trabajando con el alfarero Artigas. Al principio Miró sólo decoró las formas modeladas por Artigas pero más tarde comenzó hacer las suyas propias, trabajando con grandes objetos cerámicos generalmente similar en su forma a las criaturas de sus pinturas. 
En sus últimas pinturas recientes, tal como Azul III de 1961, las referencias figurativas han sido eliminadas. Este gran lienzo de escala mural está cubierto por una expansión casi uniforme de color, salpicado por un pequeño grupo de pinceladas. 

 

 

Universidad de los Andes 
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